10 maneras de preparar una entrevista de trabajo

By | 07/06/2018

Sobre el papel eres el candidato ideal. Tu curriculum ha conseguido llamar su atención y te han citado para una entrevista de trabajo. Tienes todos los básicos cubiertos (calcular el trayecto, investigar a la empresa, preparar un atuendo profesional…), pero ¿cómo preparar una entrevista de trabajo para despuntar entre todos los candidatos?

1. La entrevista empieza en el mismo momento en el que sales de casa

Uno de los errores más comunes es pensar que la entrevista de trabajo comienza una vez se te abran las puertas del despacho de recursos humanos. Cada vez son más las compañías que involucran a todo su staff en la toma de decisiones: recepcionistas, asistentes personales o incluso los compañeros pueden ser resultar decisivos en tus probabilidades de conseguir el empleo. Trata a todo el mundo con la misma profesionalidad y entusiasmo que desplegarás unos minutos más tarde ante tu entrevistador.

2. Encuentra tu voz

La mayoría de entrevistadores han sido entrenados para asegurarse de que únicamente hablan del 20 al 30% de una entrevista de trabajo, por lo que tu voz será lo que se escuche el 70-80% restante. Los actores pasan años formándose para utilizar su voz de una manera que resulte convincente y seductora. Puede ser una herramienta muy valiosa no solo para captar la atención del entrevistador, también para controlar los nervios. Aprende a modular tu discurso sin aparecer monótono ni insustancial con esta excelente charla de la locutora Emma Rodero.

3. Conviértete en tu mayor crítico (y dale la vuelta)

Es verdaderamente insólito que la trayectoria profesional de un candidato concuerde al 100% con la descripción de una vacante. Lo que los reclutadores desean averiguar es cómo de bien tus anteriores empleos te han preparado para esta nueva oportunidad.

Ahora bien, el entrevistador sin duda te preguntará por lo que considere tus carencias. Para salir airoso de este escrutinio deberás ponerte en el papel del entrevistador y analizar tus faltas con ojo crítico. Cruza los datos de tu currículum con la descripción del puesto y haz una lista de todo lo que no concuerde. Una vez lo tengas claro, busca posibles maneras en las que adquirir los conocimientos que te faltan. ¿Desconoces un software que parece ser esencial en el desarrollo del nuevo puesto? Investiga entonces qué cursos de aprendizaje online existen y durante la entrevista no dejes pasar la oportunidad de comentar que llevas tiempo pensando en realizar esa formación, citando incluso la plataforma y algún otro detalle. La idea es que cubras tus carencias con iniciativa y entusiasmo.

4. Monitoriza esta señal de alarma durante la entrevista

Cuando el entrevistador repita la misma pregunta, mínimamente reformulada, deberán saltarnos todas las alarmas. Es ésta una señal de que no hemos logrado contestar a lo que se nos ha preguntado y que estamos fallando a la hora proveer una información necesaria. Tómate unos segundos para entender lo que el entrevistador realmente te está preguntando e intenta dar respuesta de la manera más clara y concisa.

5. Utiliza esta técnica de los oradores motivacionales

Si de toda la entrevista el reclutador sólo pudiera recordar una única idea, ¿cuál querrías que fuera? Decide cuál es tu ventaja competitiva para el puesto y sigue la máxima de Aristóteles que todo aquel que ha tenido éxito hablando en público venera: “diles qué les vas a contar; cuéntaselo; y diles lo que les acabas de contar”. Reforzando esta idea a lo largo de tu discurso te asegurarás de que no se pierde en un mar de candidatos e informes pendientes.

6. “Localice la salida de emergencia más próxima a su asiento…”

En el momento más inesperado podemos quedarnos en blanco, ya sea porque desconocemos una respuesta o por los omnipresentes nervios. Es esencial que prepares una respuesta de emergencia que te saque de esas situaciones. Algo parecido a “me parece una pregunta realmente interesante, si le parece bien me gustaría investigar un poco más y mandarle mis reflexiones por e-mail”. No has de preocuparte si algo así sucede. Tu entusiasmo, curiosidad intelectual y profesionalidad serán mucho más decisivos que una respuesta fallida.

7. Una entrevista de trabajo bidireccional

Una entrevista laboral no es solo una ocasión para defender tu talento, también deberás decidir si ese puesto de trabajo es lo que tu carrera necesita. Llevar una lista de preguntas para tu entrevistador, además de una incontestable muestra de interés, es una oportunidad excelente para tomarle un pulso al puesto. Algunas de las preguntas que puedes plantear, y que te darían pistas sobre lo que en realidad quieres saber, son:

  • “¿Qué planes tiene la empresa para los próximos 5 años y cómo encaja el departamento en ellos?” (¿tienes posibilidades de crecer en la empresa?)
  • “¿Cuál es su cultura corporativa, formal o informal?” (¿hay buen ambiente?)
  • “¿Es un puesto de nueva creación o hay una persona que deja una plaza libre?” (muy importante conocer si la persona que desarrollaba las funciones se ha ido, ha sido despedida, ascendida…)

Recuerda, tú también estás entrevistando a la empresa.

8. Averigua quién te va a entrevistar y adapta tu estrategia

Antes de la entrevista trata de conocer el nombre y cargo de la persona que te va a entrevistar. Este dato no sólo te facilitará la tarea de establecer una mayor conexión personal con una pequeña investigación previa, también te permitirá adaptar tu estrategia: mientras que los responsables de recursos humanos se centran más en las aptitudes personales (trabajo en equipo, actitud, etc.), las personas de tu mismo departamento pondrán más énfasis en tus conocimientos.

9. Pon tus redes sociales en cuarentena

Los reclutadores cada vez más recurren a las redes sociales para conseguir información de los candidatos. Asegúrate de que en tus perfiles no hay nada que pudiera comprometer tu profesionalidad e incluso busca tu nombre en Google para comprobar el estado de tu huella digital.

10. Relájate con esta técnica milenaria

Ha llegado el día de la entrevista. Te encuentras en una sala de espera, en cualquier instante puede llegar el entrevistador y los inoportunos nervios hacen su aparición. Mantenlos a raya contando mentalmente de 10 a 0, haciendo una profunda inhalación y exhalación en cada número. Cuando concluyas la cuenta atrás te sentirás relajado y habrá aumentado considerablemente la cantidad de oxígeno en la sangre, obteniendo una mayor claridad mental y poniendo así los cimientos para una gran entrevista.

Lee más en Cómo preparar una entrevista de trabajo: antes, durante y después.

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