Cómo elegir al mejor candidato para tu empresa

By | 13/06/2018

En Turijobs nunca nos cansamos de repetir que el talento es el principal activo de las empresas y la clave de su éxito. De ahí la necesidad en poner atención a la selección del personal que realizamos para nuestra compañía. Estamos convencidos que sabes aplicar una buena estrategia de employer branding que ha hecho captar a cientos de candidatos para el puesto que ofertas, pero ahora ¿sabes elegir al mejor candidato?

Aunque tener múltiples opciones de candidatos puede parecer una ventaja, también puede convertirse en un inconveniente, ya que podemos no saber organizar los currículums de forma eficaz o llegar a tener más de un candidato adecuado para trabajar en nuestra empresa. Consecuentemente, debemos ser capaces de escoger entre la multitud aquél trabajador que se adapte perfectamente al puesto y a las funciones que debe desempeñar. De esta forma, evitaremos una repetitiva rotación de personal, que a la larga puede suponer una gran pérdida de productividad y un gran coste para la empresa.

Conoce 5 técnicas que harán que te conviertas en un profesional analítico e intuitivo y que te permitirán que puedas escoger al correcto futuro trabajador:

Carta de presentación

¿Te has llegado a plantear la cantidad de información que se esconde sobre un candidato en sólo su carta de presentación? Desde cómo se expresa, el lenguaje que utiliza, si conoce la jerga de la profesión, sus verdaderas motivaciones, su nivel de organización y prioridades, sus habilidades y conocimientos, su interés según los datos que aporta… Sé analítico e indaga lo que esconde cada palabra de su carta. Tienes mil y una pistas ante ti, sólo debes aprovecharlas.

Si, por el contrario, la candidatura del usuario no incluye una carta de presentación, tómatelo como una señal de alerta. Parece que no está especialmente interesado en tu oferta de empleo, así que céntrate en los demás candidatos que se ajustan al puesto y que sí han dedicado parte de su tiempo en mostrar su interés hacía tu compañía.

Preguntas específicas

Realiza preguntas específicas que pongan a prueba los conocimientos, habilidades e interés del candidato. Debes aprovechar cada fase del proceso de selección, por eso, incorpóralas tanto en la oferta de empleo que publiques como en la entrevista de trabajo, pues te servirá como doble filtro para eliminar a los candidatos que no se ajusten al puesto de trabajo.

Por ejemplo, en la oferta de trabajo publicada puedes preguntar a los candidatos qué es lo que más les atrae de tu oferta de trabajo o de tu compañía.

Una vez en la entrevista de trabajo, puedes poner a prueba a los candidatos con pequeños ejercicios que certifiquen sus habilidades. Al no tener más recursos que un papel y un bolígrafo, sabrás con certeza que realmente tiene esas habilidades y que no ha contado con ayuda externa.

Un consejo: repite la misma pregunta en la entrevista de trabajo. De esta forma, podrás valorar si realmente tiene las habilidades que dice tener en su currículum o carta de presentación.

Lenguaje corporal

No subestimes la importancia de la comunicación no verbal y observa cómo se comporta, si demuestra confianza, si está nervioso, cómo reacciona ante ciertas preguntas… Mantén una escucha activa desde el inicio de la entrevista para que no se te escape ningún detalle. También fíjate cómo viste en la entrevista de trabajo, si se ha sabido adaptar a las circunstancias o, si, por el contrario, no ha dedicado más de 10 segundos a escoger su indumentaria para la ocasión.

Descarta aquellos candidatos que a lo largo de la entrevista cruzan los brazos, juegan con algún objeto o se mueven constantemente, pues están aburridos o no suficientemente interesados en el puesto de trabajo. Si, por el contrario, el candidato te hace preguntas sobre el puesto de trabajo o sobre la empresa, sonríe y muestra profesionalidad, estás delante de un profesional que posiblemente se quedaría mucho tiempo en tu compañía.

Que se sienta cómodo

Es importante hacer sentir cómodo al candidato durante todo el proceso de selección y permitir que se exprese libremente. Un candidato bajo presión no transmitirá más de lo necesario, con lo cual puede que no descubras sus verdaderos conocimientos, inquietudes u opiniones. Su bloqueo emocional no le permitirá darte respuestas correctas y puede hacer que te pierdas a un trabajador realmente capacitado por el puesto de trabajo.

Para evaluar correctamente al candidato, realiza preguntas cortas, concisas y abiertas. De esta forma, estarás dando libertad para expresar qué conoce y hasta en qué punto de detalle. Por ejemplo, es mejor preguntarle qué programas utilizaría para este puesto de trabajo que preguntarle si utilizaría el programa X, pues puede que la respuesta sea afirmativa y que realmente ni lo conozca.

Comprueba las referencias

Para concluir la elección del mejor candidato para tu empresa, pide referencias a los 2 o 3 finalistas del proceso de selección que más te han convencido. A través de sus anteriores trabajos, podrás contrastar la información que te ha aportado el candidato y comprobar que sus experiencias y aptitudes son reales.

Pedir referencias laborales es la forma más útil y efectiva de elegir correctamente. Es necesario pedir autorización al candidato y lo más recomendable es obtener la recomendación de su superior directo, ya que el candidato habrá trabajado con él directamente.

Es importante que podamos obtener una opinión fiable y equilibrada del candidato. Por ese motivo, pide más de una referencia (o incluso una carta de recomendación, si tiene) y obtén una visión general de su valía profesional.

Ya estarás a un sólo paso para llamarle e incorporarlo a tu equipo. ¡Mucha suerte!

Share this...
Share on Facebook2Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *