¿Cómo dar un discurso para inspirar y motivar a tus trabajadores?

By | 03/04/2018

Contar con un equipo motivado repercute positivamente a cualquier compañía: se aprovechan mejor los recursos, aumenta su productividad y se consigue un mejor resultado. No hay duda de que unos trabajadores satisfechos y productivos contribuirán a alcanzar los objetivos de tu empresa, así que tu reto consiste en inspirarlos y motivarlos.

¿Cómo? A través de un discurso motivacional que haga que tu equipo se sienta el protagonista de tu negocio. ¿Y qué mejor ejemplo que el que realizó Martin Luther King en 1963?

Rememoramos su discurso para darte las 5 claves que harán que te ganes a tus trabajadores:

  • Sueña (pero se coherente entre lo que pides y haces): Si recuperamos el discurso de Luther King, “I have a dream”, establece claramente cuáles son sus reclamos para el presente y cuáles son sus esperanzas para el futuro. Piensa cuál es tu sueño (real) y traza un plan para alcanzarlo. Sólo faltará transmitirlo a tus trabajadores y actuar en consecuencia.
  • Prepara y estructura tu discurso: Incluso Luther King preparó durante muchas horas su discurso, ¡más de 100 horas! Para empezar, estructura el discurso: empieza con una buena introducción, plantea el objetivo, detalla el proceso y la importancia de su colaboración para llegar a un beneficio común. Un punto a tu favor será escuchar la opinión que tus empleados tendrán al respecto.
  • Cuida todos los elementos de la comunicación: Asegúrate que se entiende todo lo que dices, vocaliza y habla a un ritmo tranquilo pero decidido, y mira siempre a los ojos de tus empleados. Repite los términos clave y recuerda siempre el objetivo en tu discurso. ¿Un ejemplo? Luther King utilizó la palabra freedom 25 veces.
  • Demuestra tu pasión y sé el inspirador de tus trabajadores: Transmite el entusiasmo que sientes y la motivación con la que afrontas el reto de tu negocio. Conviértete en el líder inspiracional de tus trabajadores, incítalos a actuar y guíalos en el proceso para llegar al objetivo. Como anunció el famoso líder, “si no puedes volar, entonces corre. Si no puedes correr, entonces camina. Si no puedes caminar, gatea, pero hagas lo que hagas, no te detengas”.
  • Presta atención a sus opiniones: Escucha a tus trabajadores todo el año, no sólo después de tu discurso. A raíz de sus opiniones puedes encontrar pistas de cómo inspirarlos y motivarlos. Activa una vía abierta de comunicación con tus trabajadores, reconoce su esfuerzo y recompensa su sinceridad.

Y lo más importante de todo, sé positivo: “Y mientras caminamos, debemos hacer la solemne promesa de que siempre caminaremos hacia adelante. No podemos volver atrás”, dijo Luther King.

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